SOMBRAS ALGORÍTMICAS

Sombras algorítmicas nos rodean por doquier, leves, llenando cada espacio. La Gran Maquinaria dispuesta a no perder el rastro de nuestro ADN virtual cual vaho pegajoso impregnando la atmósfera de los lugares físicos o no, que hemos visitado. No hay subterfugio, soborno o hacker omnipotente que pueda desactivar sus mecanismos sin ruedas ni movimiento; lo intangible de un torrente vertiginoso de unos y ceros convirtiendo cada cosa, cada rostro, en un mapa preciso y definitorio de cada uno de nosotros. Sí, querámoslo o no, estamos embarcados en un artefacto que de seguro nos llevará donde nuestro Big Data, luego de ser procesado por los orgánulos virtuales del babilónico adefesio lo convertirá en ése, nuestro irrefrenable deseo de dónde tomar las próximas vacaciones o el tamaño de otra TV que en realidad no necesitamos.

black flat screen computer monitorDemasiado tarde ha sido cuando caímos en cuenta con mucha frustración de las implicancias que desde ahí en adelante habría por no leer o habiéndolo hecho, entender el significado de lo que estábamos contratando al momento de darle click al «Aceptar» del formulario de «Política de Privacidad y Condiciones». Y fué un disparo en los piés: jamás imaginamos las consecuencias que tendría registrarnos con nuestros nombres verdaderos («para que tus amigos puedan encontrarte con más facilidad» decía el letrerito que colgaba del anzuelo en Facebook) y desde ahí iniciar sesión con esas credenciales en cuanta aplicación o web que se nos puso por delante, ¡Oh, almas de cántaro!

El sistema nunca olvida, aunque los regentes del tinglado digan otra cosa: un eufemismo de buen rollo por ejemplo o derechamente nada.

Todo lo que subiste a la red o compartiste en tus redes sociales, ahí está. Sí o sí, en algún servidor pervive aún cuando tu memoria haya olvidado completamente el dato o a pesar de todos los esfuerzos que hayas puesto por hacerlo desaparecer.

La memoria… nuestra memoria de simples mortales, alojada en un cerebro hecho de puro colesterol y agua, sencillamente no puede competir con la aterradora e implacable precisión de un algoritmo asentado en un minúsculo chip de silicio.

Así es la cosa.

© Compilapilatos 2021.-

Un comentario sobre “SOMBRAS ALGORÍTMICAS

  1. Por eso yo siempre he adoptado la costumbre de decir en las redes estrictamente lo que quiero decir, y ni una palabra más. Asumir que respetarán tu privacidad en medio de una plaza pública es de tontos, y eso precisamente es internet. Yo soy quién digo ser: esclavo de lo que digo y amo de lo que callo.

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